
La Confederación Nacional de Choferes de Bolivia confirmó un paro nacional desde el martes 5 de mayo de 2026. La medida contempla bloqueos de carreteras y cierre de fronteras, en protesta por la mala calidad del combustible y otros incumplimientos del Gobierno.
El paro comenzará con una paralización de 24 horas. Sin embargo, los dirigentes advirtieron que podría ampliarse a 48 y 72 horas, hasta convertirse en indefinido si no reciben respuestas concretas. La decisión fue tomada en un ampliado nacional realizado en Santa Cruz, con representantes de once federaciones.
Los transportistas denuncian que la gasolina comercializada en el país es de baja calidad y provoca daños en los motores. Exigen un resarcimiento por las pérdidas ocasionadas y reclaman soluciones al desabastecimiento de diésel y a las dificultades para acceder al Gas Natural Vehicular (GNV). También piden mejoras en la infraestructura vial y rechazan cualquier incremento en el precio de los combustibles, así como la privatización de YPFB.
Lucio Gómez, secretario ejecutivo de la Confederación, declaró: “No podemos vivir de promesas. Este paro escalonado se ha aprobado primero por 24 horas, luego 48, 72 y finalmente indefinido”. Los dirigentes convocaron a ministros de Economía, Presidencia, Hidrocarburos, Obras Públicas y Gobierno para atender las demandas.
El impacto esperado es significativo. Se prevé una fuerte afectación en el transporte de mercancías y pasajeros, especialmente en rutas troncales como la carretera al Chaco, Yacuiba, Villamontes y Bermejo. El cierre de fronteras golpeará el comercio internacional con países vecinos y podría generar pérdidas millonarias en sectores productivos.
