
La Fundación Apolo de Argentina, como querellante del caso de la presunta corrupción de menores y en el que está acusado el expresidente Evo Morales, acudió a la Gendarmería Nacional para el traslado de policías federales que no se presentaron a las audiencias judiciales.
Seis de 29 efectivos de la Policía Federal comparecieron ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal como testigos debido a que eran custodios de Morales durante su asilo político entre el 12 de diciembre de 2019 y el 9 de noviembre de 2020, cuando regresó a Bolivia.
Según datos de la Fundación Apolo, faltan 23 policías que no se apersonaron, pese a ser citados anteriormente siguiendo un cronograma de audiencias que comenzó el 10 de marzo y concluía el 29 de abril pasado.ELDEBER
