
El presidente Rodrigo Paz anunció la conformación del Consejo Económico y Social, un espacio de diálogo con sectores como campesinos, gremiales, transportistas, artesanos y cuantapropistas. La iniciativa busca abrir un canal institucional de encuentro en medio de la crisis social que atraviesa Bolivia.
Paz fue enfático al señalar que no habrá invitados vinculados al narcotráfico ni a actividades ilícitas. El mandatario insistió en que la transparencia será un eje central del Consejo, que se reunirá periódicamente para explicar gestiones y evitar distorsiones.
Bolivia vive 20 días de bloqueos y protestas. En este contexto, el anuncio pretende reducir la conflictividad y generar consensos. El presidente adelantó además una reforma de gabinete ministerial, con el fin de agilizar la gestión y responder a las demandas sociales.
El Consejo se integra al Plan General de Desarrollo Económico y Social 2026–2035, que contempla ejes como Bolivia 50/50, orientado a la redistribución de competencias; Bolivia transparente, enfocado en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado; y Bolivia bienestar para todos, que prioriza salud, educación e inclusión.
El anuncio marca un intento de institucionalizar el diálogo social en un momento de alta tensión. El éxito del Consejo dependerá de su capacidad de generar consensos y mantener la exclusión de actores ilegales, en un país polarizado y con urgencias económicas.
