
El dirigente campesino Casildo Gudiño, de una provincia Cercado del departamentode Tarija, alertó sobre la grave situación que atraviesan los pequeños productores debido a la escasez y el alto costo del diésel.
“Hoy deberíamos estar sembrando papas, arvejas y choclos, pero nadie cultivó por el tema del diésel”, lamentó. Explicó que sembrar fuera de tiempo expone a los cultivos a granizadas o sequías, lo que pone en riesgo toda la producción.
Según Gudiño, un 70% de los pobladores ya decidió emigrar y abandonar la agricultura. “La gente invierte y no cosecha nada. Así no se puede vivir”, afirmó.
El alquiler de tractores se ha vuelto insostenible: “Una hora cuesta ahora 400 bolivianos. ¿Quién va a cultivar así? Los grandes tal vez, pero nosotros, con tres o cuatro hectáreas, no podemos”.
Ante la crisis, algunos campesinos han optado por volver al uso de bueyes. “Se habló de mecanización del agro, pero hoy nos vemos obligados a retroceder. Es una pena”, señaló.
El dirigente invitó a la prensa a visitar las comunidades para constatar la realidad: “Allá en el campo se van a censurar ustedes cómo es la vida real del sector productivo”.
