
Uno de los puntos centrales de su declaración fue la defensa de su legitimidad como magistrado. Mita calificó como una “falta de respeto” las declaraciones de Ruiz, quien habría cuestionado su condición de autoridad judicial. “No solo es una falta de respeto hacia mi persona, sino hacia miles de personas que confiaron en mí en las elecciones judiciales”, afirmó.
El magistrado recordó que fue posesionado en el mismo acto y el mismo día que Ruiz, con juramento ante el Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia. Mostró además su credencial otorgada por el Tribunal Supremo Electoral, donde se lo reconoce como magistrado suplente.
El magistrado defendió su participación en actos públicos y académicos, asegurando que las invitaciones que recibe no son recientes ni solicitadas por él. “Me invitan desde hace muchos años por mi trayectoria de 22 años de ejercicio profesional”, dijo, mostrando incluso un reconocimiento de la Policía Boliviana del año 2012 por su colaboración en una investigación de alto perfil.
Mita atribuyó los cuestionamientos a un posible “celo profesional” por parte de Ruiz. “No tengo enemigos ni celos profesionales. Fui criado con valores por mi madre y siempre he trabajado con humildad”, finalizó.