martes, marzo 31

A seis años del COVID-19: la gestión de Adrián Oliva en Tarija

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A seis años del primer caso de COVID-19 en el departamento, la gestión del entonces gobernador Adrián Oliva es recordada por la rapidez y articulación con la que enfrentó la crisis sanitaria. En un contexto de incertidumbre, el Gobierno Departamental impulsó medidas pioneras que marcaron un precedente en la respuesta regional frente a la pandemia.

Desde el inicio, Tarija se destacó como el primer departamento en Bolivia en implementar el testeo masivo, con más de 6.200 pruebas rápidas aplicadas a sectores estratégicos. Esta acción permitió la detección temprana de contagios y el aislamiento oportuno, reduciendo el riesgo de propagación del virus.

Paralelamente, se fortaleció el sistema de salud con la entrega de equipamiento e infraestructura hospitalaria. La dotación de camas a centros de segundo nivel, como el hospital del barrio San Antonio, reflejó un trabajo coordinado entre autoridades departamentales y municipales. Esta articulación institucional fue clave para ampliar la capacidad de atención y evitar el colapso sanitario en los momentos más críticos.

Otro de los pilares de la estrategia fue la gestión de vacunas. Tarija participó en una iniciativa conjunta con los gobiernos municipales de La Paz, El Alto y Santa Cruz para la compra de cerca de un millón de dosis, de las cuales alrededor de 100.000 estaban destinadas al departamento. El criterio de equidad permitió beneficiar a los once municipios, incluyendo la región del Chaco.

Hoy, seis años después, la memoria colectiva recuerda aquella respuesta oportuna que priorizó la vida y sentó bases sólidas para la gestión sanitaria regional. La experiencia de Tarija durante la pandemia se mantiene como un ejemplo de coordinación y liderazgo en tiempos de crisis.


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