
El candidato a la Gobernación por la agrupación Camino democrático por el Cambio, Mario Cossío, lanzó duras críticas al modelo económico nacional y alertó sobre el inminente agotamiento de las reservas de gas en el departamento.
«El gas está en su fase final. Se estima que en tres años, un poco más, vamos a estar importando gas. Esa es la realidad”, afirmó, recordando que Tarija aportó más de 40 mil millones de dólares en las últimas dos décadas, sin que ello se traduzca en bienestar para las comunidades cercanas a los campos hidrocarburíferos.
Cossío cuestionó que los recursos generados por la renta petrolera no hayan sido “sembrados” en proyectos sostenibles y denunció la falta de inversión externa y estatal en el sector. “Nos quedamos con reservas bajo tierra, pero sin ninguna posibilidad de acceder pronto a ingresos”, señaló.
El exgobernador insistió en que Tarija debe dejar atrás la dependencia de los recursos no renovables y apostar por un modelo productivo diversificado. “No se puede vivir más de esa riqueza fugaz que da bienestar transitorio. Hay que generar empleo e ingresos a partir del trabajo y la producción”, subrayó.
Cossío destacó las potencialidades agrícolas del departamento, mencionando la variedad de frutas del valle central —duraznos, uvas, ciruelos, peras, higos— que, según él, podrían tener un valor comercial mucho mayor en mercados internacionales. “Un kilo de uva aquí se expulsa, mientras en Argentina o México puede llegar a 6 o 7 dólares. ¿Por qué no cambiar la mentalidad y apostar en serio por la exportación?”, cuestionó.
El agua como desafío central
El candidato también identificó el acceso y aprovechamiento del agua como uno de los principales retos para el desarrollo productivo. “En este departamento no falta agua, el problema es que la vemos pasar y no la usamos. El valle central tiene ríos, pero gran parte de la superficie productiva está seca”, explicó.
En su intervención, comparó la situación de Tarija con la experiencia de Paraguay, país que ha logrado consolidar una ganadería altamente calificada y una agricultura competitiva pese a limitaciones hídricas. “Se estima que una cabeza de ganado consume 100 litros de agua al día, pero en el frigorífico puede generar hasta 1000 litros de producción. Esa es la diferencia entre aprovechar o desperdiciar el recurso”, ejemplificó.
Una propuesta de futuro
Cossío concluyó su exposición llamando a “modificar la mentalidad” y abrir nuevos caminos para el desarrollo departamental. “Tarija es la síntesis geográfica del país y tiene un potencial productivo gigante. Lo que falta es voluntad política y visión comercial para transformar esa riqueza en bienestar real”, sostuvo.
