
A las 11:40 del viernes, 13 de marzo, y ante la atención de los medios de comunicación y del país, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, explicó en rueda de prensa que la captura del narcotr4ficante uruguayo Sebastián Marset se logró gracias a una tarea de inteligencia, seguimiento e investigación con las unidades especializadas de la Policía Boliviana que iniciaron semanas atrás.
Desde Casa Grande del Pueblo, en La Paz, el titular de Gobierno precisó que este megaoperativo ejecutado la madrugada de esta jornada, en el barrio Las Palmas de la capital cruceña se desarrolló con “absoluta discreción, sin dar alguna ninguna información parcial, sin generar especulación”.
Eso sí, Oviedo señaló que Marset realizó su base de operaciones en el departamento de Santa Cruz y eso desencadenó en iniciar un proceso largo, meticuloso, profesional para permitir su captura «sin la baja de heridos ni fall3cidos».
Detalló que los agentes de inteligencia perpetraron dos allanamientos simultáneos, con diferencias de minutos cerca de las 03:00 horas de este viernes 13 de marzo, primero neutralizando un edificio donde estaba el mando de seguridad conformadas por cuatro personas del narcotrafic4nte uruguayo, y luego se dirigieron a la residencia donde refugiaba Marset donde fue capturado.
«Fue capturado en un operativo policial, no nos olvidemos que este individuo fue tratado de ser capturado en el pasado y hubo víctimas. Entonces fue una captura, una detención en mérito a una orden judicial emitida en la justicia norteamericana», recalcó el ministro de Gobierno.
Consultado por EL DEBER sin en el pasado hubo complicidad por parte de las autoridades de Gobierno y policiales para la protección del uruguayo, Oviedo respondió: «eso queda claro, Marset viene operando no solamente en el país sino en países como Paraguay, Uruguay y Argentina e hizo bases en Bolivia. Por lo tanto, hubo negligencia, hubo un dejar de hacer las labores que se tenían que hacer de la Policía y de Ministerio de ese entonces», haciendo referencia a la gestión del expresidente Luis Arce y del ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo.ELDEBER
