
Tarija. El secretario ejecutivo del transporte pesado de Tarija, Víctor Olarte, informó que el sector atraviesa una crisis debido al incremento en el precio del diésel, lo que ha obligado a paralizar operaciones y exigir un reajuste en las tarifas de flete que se aplican al traslado de cemento desde la planta de Soboce.
Olarte explicó que actualmente el costo del flete se encuentra en 5,75 bolivianos, pero los transportistas solicitan que se eleve a 7,50 bolivianos, cifra que —según indicó— apenas cubriría el gasto de combustible, que representa cerca del 70% de los costos operativos. “El año pasado tuvimos un gasolinazo tremendo que afectó a todos nuestros medios de transporte. Con los precios actuales ya no podíamos sostener el servicio”, señaló.
El dirigente denunció que la propuesta de Soboce fue insuficiente, ya que la empresa ofreció un precio de 6,80 bolivianos, monto que no alcanza a cubrir los costos reales. Además, reveló que recientemente recibieron una resolución de contrato en la que la cementera comunicó que ya no requeriría los servicios de los sindicatos de transporte pesado. “Ellos tampoco están pudiendo cumplir con el abastecimiento de producto dentro del departamento”, agregó.
La situación, según Olarte, no solo afecta a los transportistas, sino también a la población, pues los altos precios del cemento han provocado la paralización de obras municipales y departamentales. “Estamos convocando a las autoridades para que medien y se logre una solución, porque no solo nos perjudicamos nosotros, también se perjudica la población”, afirmó.
Actualmente, alrededor de 180 a 200 socios, agrupados en tres o cuatro sindicatos, participan en el traslado de cemento, con una producción diaria estimada entre 10.000 y 15.000 bolsas. Los transportistas esperan que las autoridades intervengan para garantizar la continuidad del servicio y evitar mayores impactos en la economía regional.
