lunes, agosto 31

Bolivia: Dinamismo del dólar en los 8 meses de este 2026 y las causas de su ultimo ascenso

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Por Fernando Romero, economista

Bolivia ha experimentado en 2026 un cambio profundo en su mercado cambiario: pasó de un tipo de cambio administrado a un régimen flexible, con el dólar oficial llegando a niveles superiores a Bs. 12 en los primeros días de agosto, bajando posteriormente hasta Bs. 11,52 el 21 de agosto y recuperándose hasta aproximadamente Bs. 11,92 al 31 de agosto. Paralelamente, el USDT pasó de aproximadamente Bs. 9,69 en enero a alrededor de Bs. 11,90-11,96 actualmente, reflejando la fuerte recomposición del precio de la divisa en el mercado privado.

La convergencia actual entre oficial y USDT es positiva, pero no demuestra que el problema de escasez de dólares haya desaparecido. Con RIN de aproximadamente $us. 4.435 millones, pero solo $us. 759 millones en divisas, la capacidad de intervención inmediata continúa siendo limitada.

Por eso, los recientes aumentos del dólar deben interpretarse principalmente como una señal de que el equilibrio cambiario todavía es frágil. La escasez de divisas, la demanda asociada a combustibles, las expectativas y la incertidumbre sobre financiamiento externo son los principales factores de presión.

El riesgo económico más importante es que la depreciación cambiaria vuelva a trasladarse a inflación y termine profundizando la recesión, especialmente después de una inflación de 20,4% en 2025 y una contracción del PIB proyectada de aproximadamente −3,6% para 2026.

El crédito del FMI por $us. 1.900 millones es importante para ganar tiempo y reconstruir reservas, pero está condicionado a la aprobación del Directorio y a acciones previas, por lo que todavía no debe considerarse liquidez disponible. Bolivia necesita aprovechar ese eventual financiamiento para cambiar la estructura del problema, no para prolongarlo.

Las prioridades deben ser generar nuevas divisas, reducir la demanda de dólares para combustibles, consolidar las finanzas públicas y preservar la independencia operativa del BCB. La estabilización cambiaria será sostenible solamente si el país comienza a registrar acumulación neta de reservas y no únicamente entradas temporales de deuda externa.

En términos prácticos, el país necesita pasar de una economía que busca dólares para sobrevivir a una economía que genera dólares mediante producción, exportaciones e inversión.


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