
La Central Obrera Boliviana (COB) lanzó un pronunciamiento público en el que rechaza y condena la decisión del Gobierno nacional de eliminar la subvención al diésel.
Según la COB, esta medida es un golpe a la economía popular y provocará un proceso inflacionario que impactará en el costo de la canasta básica y en la estabilidad de las familias trabajadoras.
El comunicado denuncia que el Gobierno desconoce acuerdos previos firmados con la organización sindical y opta por “el paquetazo y la traición a la mesa de negociación”.
Ante esta situación, la COB convocó de inmediato a un Ampliado Nacional de Emergencia con la participación de confederaciones, federaciones y centrales obreras departamentales y regionales. El objetivo es evaluar la coyuntura y definir medidas de lucha.
La entidad responsabiliza al Ejecutivo de la inestabilidad social y de las movilizaciones que puedan surgir. “El combustible no se toca sin la consulta al pueblo”, enfatiza el pronunciamiento.
