
La Iglesia Católica vive un momento de transición tras el fallecimiento del arzobispo Ricardo Centellas Guzmán, quien será enterrado mañana. En su lugar, el Papa León XIV designó al tarijeño y actual obispo de Potosí, Monseñor Nicolás Renán Aguilera Arroyo, como nuevo Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Sucre.
El anuncio fue realizado el 28 de septiembre por la Nunciatura Apostólica en Bolivia. Aguilera ejercerá como administrador “sede vacante”, es decir, de manera interina, hasta que se nombre al sucesor definitivo. La Conferencia Episcopal Boliviana confirmó la noticia y expresó su acompañamiento en este proceso de transición.
Monseñor Aguilera nació en San Lorenzo, Tarija, en 1972. Se formó en seminarios de Sucre y Cochabamba, y obtuvo una licenciatura en Liturgia en Madrid. A lo largo de su trayectoria ha sido párroco, rector de seminarios y vicario general en Tarija. Desde 2021 se desempeña como obispo de Potosí. Su estilo pastoral se caracteriza por la cercanía con la comunidad y una sólida formación académica.
El arzobispo Centellas, fallecido el 24 de septiembre en Oruro, fue Primado de Bolivia y líder de la Arquidiócesis de Sucre. Su funeral se realizará mañana con la presencia de autoridades eclesiásticas y fieles de todo el país. Se le recuerda por su compromiso con la educación católica y su defensa de los valores sociales.
Monseñor Aguilera tendrá la responsabilidad de guiar la arquidiócesis en este tiempo de duelo y transición. El Vaticano definirá en las próximas semanas quién será el nuevo arzobispo titular de Sucre, un proceso que marcará el futuro de la Iglesia en Bolivia.
