
Los denunciantes cuestionan que estos movimientos se hayan realizado pese al desconocimiento de la dirigencia por parte de la máxima instancia universitaria nacional, y exigen esclarecer quién autorizó los desembolsos y bajo qué respaldo.
Además, anuncian acciones administrativas y penales, incluyendo la expulsión del exdirigente, mientras advierten que el monto observado podría superar los Bs 200 mil tras concluir las auditorías.
El dinero era de los estudiantes. Ahora exigen saber dónde terminó.
