
El Municipio de Tarija informó sobre los cambios en el programa de alimento complementario escolar, con el objetivo de proteger la nutrición de los estudiantes pese a la volatilidad de los precios en el mercado.
El director de Educación, William Vaquera, aseguró que la preocupación central es la alimentación de los pequeños.
“La nutrición de nuestros niños no puede estar en discusión. Por eso actuamos con pertinencia e idoneidad inmediata”, afirmó.
Se realizó un análisis detallado de cada insumo. El resultado mostró que solo algunos productos subieron de precio, como la manzana y el combustible.
“El mercado es demasiado volátil. Hoy sube, mañana baja. No está bajo control del municipio”, explicó Vaquera.
La solución consensuada con padres y proveedores establece:
3 días líquidos a la semana.
2 días combo sólido + líquido.
Según Vaquera, esta medida es “absolutamente equilibrada” y garantiza el valor nutricional de los estudiantes.
La administradora de la Secretaría de Desarrollo Humano, Lili Morales, destacó que se trabajó en una hoja técnica de costos junto a proveedores y comités de gestión de padres.
“Tenemos un grupo altamente vulnerable de niños que dependen del desayuno escolar. Por eso mantenemos dos sólidos a la semana, sin que esto implique mayores costos”, señaló.
La propuesta fue aceptada por la junta de padres de distrito cercano y enviada a la dirección distrital de educación. El municipio subrayó que la medida busca un equilibrio entre la crisis económica y la necesidad de asegurar la alimentación escolar.
