
El presidente Rodrigo Paz endureció su discurso contra los narc0terrorist4s. “Sus días están contados”, afirmó, al remarcar que el Gobierno hará cumplir la Constitución y la ley.
La declaración recordó la captura del uruguayo Sebastián Marset en 2023 y buscó enviar un mensaje de firmeza frente a quienes amenacen la seguridad nacional.
La advertencia llega en medio de un conflicto social que ya supera los 38 días. Los bloqueos se mantienen en seis departamentos, con más de 80 puntos activos que han generado desabastecimiento de alimentos, combustibles y medicinas.
La Central Obrera Boliviana (COB) declaró un paro general indefinido el 1 de mayo. Las protestas se expandieron desde La Paz hacia otras regiones, con exigencias que pasaron de demandas sectoriales a la renuncia de Rodrigo Paz.
Estados Unidos expresó su apoyo al Gobierno boliviano. La Coalición Anticárteles de las Américas (A3C) ratificó que no permitirá que Bolivia caiga bajo el “viejo statu quo n4rcoterr0rista”.
El Congreso aprobó una ley que habilita al Ejército para desbloquear carreteras, intensificando la respuesta estatal frente a los sectores movilizados.
