
El dirigente del transporte libre, Luis Casso, confirmó que el sector decidió mantenerse en estado de emergencia y no replegarse, siguiendo la instrucción de su Confederación Nacional.
“Respetamos la posición del transporte federal, pero nosotros también tenemos derechos. El común denominador es el diésel”, afirmó.
Casso explicó que el transporte libre definió dos caminos, uno la abrogación del decreto supremo, o en su defecto, propuestas claras del Gobierno para enfrentar la crisis.
“No se trata solo de subir precios. El Gobierno debe ofrecer políticas para que el transporte pueda subsistir”, señaló.
El dirigente planteó la necesidad de renovar motores y avanzar hacia una matriz energética con GNV o incluso motores eléctricos.
También pidió créditos accesibles, con tasas bajas, para que los transportistas puedan mejorar sus herramientas.
“Con créditos de 16 o 20% nunca vamos a poder superar esta situación”, advirtió.
Casso recalcó que el transporte libre no quiere pasar la factura a los usuarios. “El transporte también es padre de familia, vecino, ciudadano. Merece un trato mejor. Si no hay subvención, exigimos propuestas para no afectar a la población”, expresó.
El dirigente anunció que la próxima semana esperan reunirse con el presidente Rodrigo. “Si hay abrogación, vamos por la abrogación. Si no, exigimos propuestas claras para mejorar el transporte. Pero no habrá repliegue”, concluyó.
