
La quebrada Víbora Negra arrastra más de 30 años de contaminación. El secretario de Medio Ambiente de la Alcaldía, Fernando Castellanos, explicó que el problema afecta tanto al medio ambiente como a la salud pública.
Tuberías de COSAALT: representan el 50% de las descargas de aguas residuales y lodos fecales hacia la quebrada.
Tuberías municipales: también aportan al problema, aunque en menor proporción.
Hospital San Juan de Dios: vierte aguas calientes, entre 1 y 2 litros por segundo.
Lavanderías de autos: tres empresas descargan directamente sus aguas.
Coliseo San Roque y mercado El Dorado: hasta hace poco enviaban aguas residuales a la quebrada, pero ya fueron corregidos.
Los estudios técnicos muestran que:
En horas normales, el flujo contaminado es de 12 a 13 litros por segundo.
En horas pico, llega hasta 18 litros por segundo, equivalente al consumo de más de mil hogares.
Este caudal desemboca en la quebrada del Monte y finalmente en el río Guadalquivir.
La Alcaldía notificó a COSAALT para que corrija las descargas en un plazo de 20 días hábiles. También se exigió al hospital y a las lavanderías frenar sus vertidos.
Castellanos aseguró que, con las acciones en curso, se espera sanear un 70% de la Víbora Negra hasta fin de año. El 25-30% restante aún no tiene origen identificado.
Se evalúa construir un cárcamo de bombeo al final de la quebrada, que permita redirigir las aguas al sistema de alcantarillado de COSAALT. Con ello, el objetivo es lograr el saneamiento total en 2027.
