
El coronel Adrián Javier Álvarez Arismendi fue posesionado el 31 de agosto de 2026 como comandante general interino de la Policía Boliviana. Su nombramiento se produjo tras la renuncia irrevocable de Mirko Sokol, investigado por el caso de los “audios”.
La ceremonia se realizó en el Palacio Quemado de La Paz, encabezada por el presidente Rodrigo Paz Pereira, quien tomó juramento a las nuevas autoridades policiales.La salida de Sokol dejó un vacío en la institución verde olivo.
El Gobierno decidió actuar de manera inmediata para evitar un escenario de inestabilidad. El caso de los “audios” involucra denuncias de corrupción y la supuesta existencia del grupo denominado “Golden Boys”, lo que generó presión política y social.
El coronel Roger Roca Saavedra fue designado como subcomandante general y jefe del Estado Mayor Policial.El coronel Franz William Cabrera Quispe asumió como inspector general de la Policía.Ambos cargos, al igual que el de Álvarez Arismendi, son de carácter interino.
Álvarez Arismendi anunció una lucha frontal contra el narcotráfico, el crimen organizado, la trata de personas y el lavado de activos. También se comprometió a fortalecer la meritocracia y la institucionalidad dentro de la Policía, además de atender las demandas ciudadanas y combatir la corrupción interna.
La Policía inicia una etapa de transición con mando interino, mientras el Ejecutivo define la conducción definitiva. El nuevo comandante hereda un escenario complejo, marcado por denuncias de corrupción y tensiones políticas.
Su gestión inicial estará enfocada en la disciplina interna y en recuperar la confianza institucional.
