
El presidente de la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM), Johnny Torres, asumió la responsabilidad de liderar la nueva directiva tras el respaldo de los 335 municipios del país, además de organizaciones de mujeres, concejales y la Asociación de Municipalidades de Bolivia (AMB).
Torres señaló que la situación económica de Bolivia es crítica, resultado de 19 años de desgobierno. Reconoció que el actual gobierno enfrenta una tarea difícil para estabilizar al país, por lo que la FAM ha definido una agenda de trabajo que busca coordinar acciones con el Ejecutivo.
Uno de los avances mencionados fue la aprobación de la ley de adicionales, que permitió garantizar recursos para los municipios.
En el caso de Tarija, se asignaron 31 millones de bolivianos, de los cuales una parte se destinará a obras y otra a prestaciones sociales como el Sistema Único de Salud (SUS).
La prioridad de la FAM en los próximos dos años y medio será atender a los sectores más vulnerables: “la gente que vive al día, que si no trabaja hoy no come hoy”, afirmó Torres.
El dirigente anunció que se remitirá una carta al presidente del Estado para solicitar una audiencia y definir la agenda conjunta.
Subrayó que, al igual que ocurrió con los gobernadores, es necesario un encuentro con los alcaldes en el marco del Consejo Nacional de Autonomías, instancia que reúne a gobernadores, la AMB, la ACOBOL y la FAM.
Finalmente, Torres recordó que uno de los temas centrales planteados es el cronembol 50-50, que busca una distribución más equitativa de los recursos. Actualmente, las autonomías reciben solo el 9%, frente a la concentración central.
